El baño es, junto con la cocina y la pila, el lugar donde más rápido se ve si el cielo raso fue bien escogido. No es el agua directa lo que hace el dano: es el vapor, que sube todos los días y se mete en el material.
El gypsum común es el que peor la pasa. Absorbe la humedad del ambiente, y cuando la absorbe se hincha, se mancha de amarillo por las juntas y termina pandeándose. Existe el gypsum verde, que es el resistente a la humedad, y ese si aguanta bastante mejor; el problema es que mucha gente instala el blanco pensando que en un baño pequeño no pasa nada.
La lámina de fibromineral, la de cielo suspendido de oficina, tampoco es para baños. Se mancha y se pandea, y una vez que se pandeó no vuelve a su forma: hay que cambiar la lámina.
La tablilla de PVC es la que mejor se porta ahí, y la razón es simple: no absorbe agua. No es que sea "resistente a la humedad", es que el material no la toma. Por eso no se hincha, no se mancha por dentro y no se pandea por vapor. Lo que si hay que hacer es dejar ventilación, porque el vapor que queda atrapado arriba del cielo raso le hace dano a la estructura de madera o al perling, aunque la tablilla este intacta.
Una cosa que conviene saber antes de decidir: la tablilla de PVC se limpia con un paño húmedo y queda como nueva, lo que en un baño se agradece. Y si el tema es que no le gusta como se ve el plástico blanco, hoy hay tablilla con impresión de madera que resuelve bastante bien esa objecion.
Si está por techar un baño y no sabe cuál escoger, escríbanos con las medidas y le decimos qué le conviene y cuánto le sale.



